Vistas de página en total

domingo, 31 de octubre de 2021

Puede ser...

 Si el amor no es eterno, porque sufrir por el,

si la vida es tan corta, porque perder el tiempo;

si nada es para siempre, si todo se acaba, que razón hay en afanarse...

Pero los tulipanes no están de acuerdo, porque ellos se aferran a la vida, con tal de ver la primavera y vivir ese extasis de ser la sonrisa del sol...

Y es que el amor en verdad nunca se acaba, puede ser que las emociones hayan caducado, puede ser que el amor a veces nos haga sufrir, pero no es el amor es el aferrarse y pretender ser el dueño de un sueño que anidó en el corazón.

“El velorio”


 “El Velorio”


San Baltasar   Que los patojos no se vayan a enviciar.

San Gregorio  Que no se nos acabe el velorio.

San Pepián      Que pasan rapidito el cafecito con el pan.

San Pirrir        Que los benditos chistes nos hagan reír.

San Teofilito   Que den pollito.

Santa Salome  Que pasen rapidito el consomé.

San Perolo

San Perolito    Que den piquete pa’ que no cale el friito.

 

Ave María Purísima…Y por las almas del purgatorio, aquí acabamos el rezo,

Porque ya se me acabo el repertorio.


¿Cómo le va don Tin? Pues allí fregado, pero contento uste y eso hasta que me lleve esa que anda como leona, la pelona. Bueno Don Checo, lo dejo porque llevo prisa…Así que Don Tin se fue derechito para su casa y puntual como siempre, esta vez se retrasó, pues en su camino a una dama misteriosa se encontró; ya hacía algún tiempo lo había cortejado, pero el viejo condenado, le era escurridizo, pero llego el día en que la vida quiso, que se la encontrara frente a frente.  Ella de reojo lo miro, el se estremeció, ella sigilosa como un gato se acercó, de un beso, la vida le arrebato.  Fue un patojo, el que tirado en la banqueta lo encontró, aun tibio y con los ojos abiertos, como si fuera un tecolote y una expresión de quien ya no aguanta las ganas de ir al sanitario.  Al principio se asusto, pero finalmente decidió, salir corriendo como gallito de pelea a avisar… Pronto llegaron los curiosos al lugar, antes que cualquier autoridad, entre la muchedumbre alguien lo identifico yen ese justo momento llego la autoridad, levantó un acta, sin levantar el cuerpo…Fueron los bomberos, los que finalmente se lo llevaron a la morgue del hospital.


En la morgue el médico facultativo, luego de practicar la necropsia de ley y tomarle prestados, alguno que otro órgano de su cuerpo, para que los estudiantes dejaran de imaginar lo que no podían mirar… Levantaría el acta de defunción, la cual firmaría con la mejor intensión. Mientras en la casa doña Chanita, ella lo esperaba con las champurradas tostadas y el cafecito, estilo agua de calcetín, porque así le gustaba a Don Tin.  El café se enfriaba, ella lo esperaba, cuando de repente vio a una mariposa negra sobre volar la mesa y posarse en el lugar de su esposo, ¡Ave María purísima! ¡Cristo Rey! ¡Imagen consagrada! que el señor me agarré confesada; que alguien se murió, a su hijo, le aseguraba… Ella seguía los frijolitos recalentando, extrañada que su marido no regresara, cuando alguien a la puerta llamo, ella presurosa abrió un patojo en tono alucinante y delirante, la noticia le dio y le dijo: doña Chanita, Don Tin ya los colgó los tenis, pero ella no comprendió.  Le digo que Don Tin ya se pasmo, ya se murió… ¡Hay patojo! No me venga con esas bromas, si Don Tin goza de buena salud, todos los días le doy su atolito de masa. No, en serio doña  Chanita, lo encontraron en una banqueta, no tan lejos, con los ojos como tecolote y todo tieso. Ella sintió que el mundo se le vino encima, en eso llegaron otros vecinos a preguntar, para cerciorarse de que era cierto, de que Don Tin ya había muerto…Ella se sintió desmallar, menos mal doña Remedios llevaba su agüita de ruda, para resucitarla. En cuanto se recupero, dos vecinas se ofrecieron para ir al hospital y preguntar.  Al ajustón pagaron taxi y de la emergencia, las refirieron a la morgue y allí bajito se dirigió al sótano del hospital. Aparte de tener que identificar a su marido, que yacía pálido como un hueso y remendado como un costal, tenía que pagar, si el cuerpo se quería llevar. Ya los buitres de las funerarias merodeaban el negocio.  Empeñó hasta lo que no tenia y presto hasta donde no debía, pero, su marido tendría una cristiana sepultura.  Al entregarle el cuerpo, junto con el acta, ella la leyó, pero no entendió, entonces al médico le pregunto, el cual con su firma atestiguo, qué el susodicho fue afortunado, pues de un ataque al corazón fue que pataleo.


En la cuadra, los vecinos se organizaron, para colaborar para el entierro. Los patojos salieron de puerta en puerta a pedir colaboración,  los vecinos más allegados desocuparon la sala y dos habitaciones, que servirían como capilla ardiente, don Chepe el de la tienda, dono un canasto de pan y bolsas de café,

Otros cortaron flores de sus jardines, otros más se fueron a comprar agua ardiente, otros las barajas y los dados, el bohemio afinando su guitarra, doña Remedios la mas religiosa de la cuadra preparo su novenario y su rosario, otras señoras preparaban el café y los panitos con frijoles. Algunos parientes lejanos que nadie conocía,  los cuales eran lejanos mas no por la distancia, sino por la indiferencia, también prepararon sus trajes negros, para irle a dar el pésame a los deudos y ver si de paso saldaban viejas deudas.


A don Tin lo vistieron con su traje de domingo, el cual fue el mismo que uso cuando se caso, pero al parecer el maldito traje se encogió… Doña Chanita apesara y endeudada por momentos pensaba que todo aquello no era más que una pesadilla y que pronto despertaría.  No tardo en llegar el padre Tono para darle la extredicima unción, pues pensaba que Don Tin estaba enfermo, hasta que se percato que ya iba camino al cementerio.  Don Apolinar sería el encargado de hacer a los demás carcajear, cuando sus chistes se pusiera a contar; Don Roque seria quien pondría a los patojos a temblar, pues él era “el cuentero”


Al ajustón y adquiriendo una que otra deuda, los sepultureros de la funeraria, trasladaron el cuerpo de Don Tin a la casa donde vivió por casi 20 años y entre los vecinos que un día le dieron la bienvenida, hoy le darían despedida, en un ambiente familiar, triste pero bullanguero y donde se aparece uno que otro extraño brindando por el muerto, pues uno al año no hace daño…donde se reza y se llora por el difunto, pero también se reviven sus memorias, se cuentan historias, se dicen chistes que provocan carcajadas, se juega y se apuesta lo que no se tiene, pero sobre todo, se demuestra que el gozo de la vida continua mas allá de la muerte, porque al fin y al cabo la vida es un carnaval.


Ave María Purísima… San Palomo ruega por él, San Clabiaso que me pasen otro baso,  Santa Chimuela yo bailo la próxima con la abuela, San Victorio que no se acabe nunca este velorio…


Oxwell L’bu Copyright ©2011

#Elvelorio

“Vuela, vuela barrilete”

“Y si los barriletes pudieran hablar”
Lo vi volar libre, parecía que podía acariciar las nubes y besar el cielo y por un momento quise tener alma de barrilete...

Y me pregunté: Y si los barriletes pudieran hablar? Si pudieran comunicar y llevar esas cosas que uno guarda en el pecho, las palabras que faltaron o las que estuvieron de más, los besos y abrazos que faltaron y se resignaron a quedarse allí inertes. Si los barriletes pudieran hablar, yo les les diría los versos que en cada latido son un gemido de mi corazón, para que se los recitaran a ella y porqué no, hacer con ellos una canción que repitiera de vez en vez su nombre.

Si los barriletes pudieran hablar, les pediría que lleven un pedazo de mi corazón al cielo, allí donde está el abuelo que no conocí, el hermano con el que jugué y aprendí, la abuelita que con su dulce mirada iluminaba mi alborada,  la madre que nunca se olvida y que vive en el corazón toda la vida, las palabras del padre que aterrizó los sueños o el amigo, ese buen amigo que más bien era otro hermano. 

Si los barriletes pudieran hablar, yo los sacaría a volar todos los días, porque todos los días mi corazón los extraña...
Oxwell L’bu copyrights 2018
#Sumpango, #Guatemala,#santiagosacatepequez


 

sábado, 30 de octubre de 2021

“Familia Santiago Estrada”


 “Familia Santiago Estrada”

Cómo no agradecer su amistad a travez de tanto tiempo y el hecho que no solo me abrieran la puerta de su casa, sino también la de su corazón...


Han pasado los años, desde que conocí a Emilio, en esos años de hallistas y luego de universitarios, cuando había que estudiar a diario y aplicarse.  Siempre me sentí en su hogar bien recibido, sin saber si lo tenía merecido... Más lo cierto es que poco a poco les fui conociendo, hasta que pasaron a ser parte de mi vida.

 

Con cada uno de ustedes estoy en deuda, por su amistad y cariño y sobre todo por permitirme de alguna forma ser parte de ustedes; como olvidar las atenciones de doña Nohemí, siempre atenta y servicial y con esa paciencia infinita para escuchar o a don Emilio(QED) que poco decía, pero sus gestos amables hablaban por él; o a Aroldo(QED) siempre sonriente y con la palabra oportuna en el diente y que no pocas veces fue cómplice de nuestros juegos y travesuras; a Marylin con su amabilidad y cordialidad, así como a Emilio con quien he compartido un trozo de mi vida.


Como no sentirse como un rellenito, dulce por dentro y por fuera, como no sentir una infinita gratitud, por el regalo inmenso de su amistad, espero en Dios poder de alguna forma seguir siendo porte de ustedes, así como ustedes son parte de mi vida.

Oswaldo D’Leon

#Familiasconungrancorazon

“Flores en otoño”

"Cartas En Otoño"
(FLORES En Otoño)
La naturaleza siempre nos muestra su expendedor y nos demuestra, que no hay un tiempo específico para el amor... Porque el amor sobre pasa las fronteras, rompe con los esquemas y anula muchos teoremas. 

En esta época de la existencia amigo, nos visita la pasiencia y la prisa se vuelve una tortuga, que disfruta más el camino, que cruzar la meta.  A veces te podrían  parecer, los días aburridos, pero en realidad son una oportunidad de redescubrir el encanto que antes no viste, por andar viviendo de prisa.

Sabes que las flores en otoño, tienen ese encanto que les da la madures, la frescura de la brisa y esa alegría en el corazón y si escuchas su murmullo, descubrirás que es una canción. Y ese canto, es un himno de alegría, que no depende de como luzca el día, porque ellas han aprendido esa empatia, que se debe tener con cada etapa de la vida.

Si el Creador pone una flor en tu camino amigo, tratala con gentileza y delicadeza y te mostrará esa belleza, reservada sólo para aquel, que se queda mas allá de la madrugada.

El Susodicho 

P.D. Una flor en otoño es un retoño de la primavera...

Oxwell L’bu Copyright © 2016 

 

viernes, 29 de octubre de 2021

Nada es casualidad...

 Nadie ha pasado por nuestro camino, por casualidad, pues ha decir verdad, cada encuentro por efímero que sea, trae consigo una luz...


Hay personas que deslumbran con la primera impresión, pero si en su forma de ser falta corazón, pronto se cae en el desencantó.  Hay otras, que quizás carecen de ese brillo, de ese carisma, pero conforme les vas conociendo, vas descubriendo su encanto, son como diamantes en bruto.


Son como los buenos libros, cuya portada, quizás no te diga nada, pero si empiezas a leerlo, no quieres soltarlo, porque hay en sus vidas tanta riqueza, nobleza y corazón en cada acción.

Oxwell L’bu copyrights 2019

miércoles, 27 de octubre de 2021

“Me vestí de otoño”


 “Me vestí de otoños”

Mi cabello poco a poco va perdiendo el color y mi piel el candor, de la juventud, pero va adquiriendo esa virtud, del que se va añejando...


Vivo con esa sensación, de sentir que todo fue ayer.  Es como si el tiempo apenas hubiera pasado, es como si despertara de un sueño y de repente todo cambia.  Será que la vida al final es eso, un sueño, que uno convierte de algo sublime o una pesadilla.


Será por eso que nací con los ojos abiertos y con esa manía de soñar despierto; lo cierto, es que a pesar de que parezca un tipo distraído, mi mente y mi corazón no pierden los detalles de los momentos.


Pues puedo evocar los aromas, los sonidos y hasta esos pequeños detalles que parecen no importar y que sin embargo fueron los que le dieron ese toque sublime a la vivencia. 


Me vestí de otoños, mi piel es de otoño, mis manos tienen las marcas de la tierra, de quien la ha tocado, de quien la ha sembrado... Porque ha esta vida no vine solo a tomar, pues por poco que sea he venido a aportar y a multiplicar los dones recibidos.


Me he vestido de otoño 🍁, el otoño de mi vida, los colores con que se tiñen las flores, cuando esperan la primavera...

Oxwell L’bu copyrights 2021

#Otoño

#autumn