Consiente estoy de la finites de mi existencia… Así como de de las limitaciones de mi experiencia, del tiempo que me toca vivir. No poseo patrimonio que heredar, ni una posición que delegar, mí huella en este mundo se tendrá que conformar con ser recuerdo que el polvo del tiempo cubrirá, pero aun así quiero darle alas a mis pensamientos…
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martes, 14 de enero de 2020
domingo, 12 de enero de 2020
miércoles, 8 de enero de 2020
El amor no es un premio...
Quien ama como quién premia,
está condenado a no conocer el amor...
Porque el amor es gratuidad,
es una entrega feliz, no sacrificada.
El amor, a veces se parece a la entrega
de una madre, que cuando está presta
a dar a luz, sufre los dolores del parto,
que la llevan a los linderos de la muerte,
pero cuando ve el fruto de su entrega,
ante el gozo que siente, olvida lo sufrido,
porque es tanta su alegría, que llega el día
en que lo vuelve a repetir...
Oxwell L’bu copyrights 2020
está condenado a no conocer el amor...
Porque el amor es gratuidad,
es una entrega feliz, no sacrificada.
El amor, a veces se parece a la entrega
de una madre, que cuando está presta
a dar a luz, sufre los dolores del parto,
que la llevan a los linderos de la muerte,
pero cuando ve el fruto de su entrega,
ante el gozo que siente, olvida lo sufrido,
porque es tanta su alegría, que llega el día
en que lo vuelve a repetir...
Oxwell L’bu copyrights 2020
***Entre luces y sombras***
No hay blancura, que por
una pequeña mancha de pintura,
no sea señalada como manchada.
Así como hay días soleados,
también los hay nublados;
así como hay momentos de alegría,
también los hay de tristeza y melancolía,
porque la vida es así,
No ha habido santo que no haya
sido levantado del pecado,
ni pecador que no puede ser
redimido por el amor,
porque caminamos entre
luces y sombras.
Quién no ha caminado entre
las sombras de sus fracasos,
en la confusión de sus desaciertos
y ha peregrinado en el desierto
de la soledad e incluso se ha
escondido de sus temores.
Quien no ha dejado atrás
esos días lúgubres y ha visto
cómo le sonríe el sol
y en sus aciertos y logros
se ha gozado y se ha sentido
enamorado de la vida.
Pero todo pasa...
Lo dulce de la victoria, la amargura
de la derrota; el deleite de los placeres,
el dolor del sufrimiento;
al final serán parte del mismo polvo.
Pero como da testimonio el apóstol Pablo,
al final solo el amor queda,
todo pasa, nosotros mismos pasaremos
y si acaso seremos un recuerdo;
pero el amor que prodigamos y ofrendamos
nos trascenderá, porque sólo el amor,
justifica nuestra existencia.
Oxwell L’bu copyrights 2020
sábado, 4 de enero de 2020
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